mODA en Milán. #MILÁN FW#

Antes de que París abra sus puertas, Milán quiso dejar constancia de que la moda italiana sigue escribiéndose en mayúsculas.

      oda al futurismo italiano. Sin ningún signo de tristeza ni austeridad después de la muerte de Carla Fendi, el Kaiser de la moda desveló una colección chic con pinceladas tropicales, en siluetas cuadradas o ceñidas a la cintura, y rayas ultra-finas, en una paleta de color que mezcla azul navy, aguamarina o rosado coral.

      oda al feminismo. En busca de un estilo que combina frialdad, masculinidad y locura a partes iguales, Miuccia Prada presentó una colección que aunaba elementos en una fusión extrema: estampados de estética pop, abrigos boyfriend , superposiciones y zapatos de punta.

      oda a los años 80. Desde Florencia a Milán, el excéntrico Alessandro Michele, diseñó para Gucci una colección a medio camino entre las últimas tendencias y lo vintage que mezcla tejidos, estampados y colores en prendas hipnóticas con maxi hombreras, tweeds  ingleses y glitter.

      oda a la originalidad. Capitaneada por Jeremy Scott, Moschino llevó un desfile en dos partes . Al principio se pudieron ver looks de lo más irónicos en bailarinas con tutús de plumas, bodys  de látex y medias de rejilla. Después, las rockeras se convirtieron en flores, perdidas dentro de las prendas más extravagantes y artísticas de la colección.

      oda a la milanesa.  Urbana, funcional e inspirada en la identidad de Milán como ciudad. Así es la colección de Gaia Trussardi donde el cuero fue el material protagonista, entre faldas lápiz, vestidos largos de amplio escote, bermudas o gabardinas.

      oda al minimalismo. Cuando la firma italiana anunció a Paul Surridge como sucesor de Peter Dundas, sabíamos que su primera colección supondría un giro en Cavalli. El británico inauguró un nuevo sexy  impregnando la pasarela de prendas asimétricas, vestidos sueltos, pantalones sastre y cierto aire sporty sin olvidar el animal print, código inequívoco de la casa florentina.




      oda a la primavera. Entre una explosión de color sin límites, Giorgio Armani desveló  faldas amplias, fruncidas, asimétricas, por encima de la rodilla, o con estampados retro.  Sin embargo, para il Colosso  la noche se tiñe de negro en diseños que rinden homenaje a la geometría y que permiten, además, exhibir materiales con brillo.

      oda versionada a la obra de Edgar Degas. Mucho encaje, guipur y flores en vestidos lenceros cortos de silueta rectilínea, con faldas abullonadas o estilo camisero. Aunque los verdaderos protagonistas del desfile hiper-romántico de Fausto Puglisi fueron los zapatos de inspiración bailarina.

      oda al amor. Una vez más Stefano Gabbana y Doménico Dolce, sorprendieron al público con una colección de sangre real, colorida y con múltiples referencias al universo del sur de Italia. No faltaron chaquetas con bordados multicolores, faldas con plumas, vestidos floreados y piezas con imágenes sacras, entre una baraja de cartas gobernada por la Reina de Corazones.

      oda a Gianni Versace. En el 20º aniversario del asesinato de su hermano, Donatella Versace ha querido rendirle tributo “rescatando” a algunas de las musas más emblemáticas de los 90’s. ELLAS pusieron el broche de oro a un desfile barroco con tintes ochenteros y muy colorido.

Y con permiso del respetable… nos deleitó con EL DESFILE MÁS ÉPICO DE LA HISTORIA DE LA MODA.

Nai*