SANTOCILDES, CHOCOLATES CON MAS DE CIEN AÑOS

Por Ángel Marqués Avila

Más de 100 años de historia tiene el verdadero sabor a chocolate de León. Fue en 1916 cuando tras un viaje a Argentina el abuelo de los actuales dueños regresaba a San Justo de la Vega con su joven mujer cuando tomó la decisión de comenzar una nueva vida. La industria chocolatera en la zona de Astorga y alrededores tenían gran fama, pero estaba saturada. El destino quiso que compartiese viaje con un hombre que le habló de las posibilidades de los molinos y la zona de Castrocontrigo, donde finalmente tomó la decisión de ubicarse en 1916.

También fue cosa del destino el nombre de la nueva fábrica de chocolates, ya que el abuelo David compartió tren con los restos del General Santocildes que acabó dando nombre a los chocolates más puros de la provincia.

La pequeña empresa salió adelante gracias al pensamiento tan adelantado, para su época, del abuelo David y hoy la familia sigue trabajando con la misma ilusión y tradición para llevar a los paladares los mejores chocolates y cacaos de León.

Una empresa centenaria y que ya cuenta con cinco generaciones dedicándose al mundo del cacao con el mismo cuidado y sacrificio que el abuelo David fue transmitiendo a su hija y nietos.

Santocildes cuenta con cacao criollo, uno de los más finos del mercado, traído desde Venezuela. Una empresa que ha sabido adaptarse a la innovación del mercado sin perder la tradición y los procesos manuales que revisan una a una las tabletas de chocolate que salen a la venta. El tostado del cacao se sigue haciendo en un bombo de leña, lo que le da un toque especial que posteriormente se nota en el sabor de cada uno de sus productos.

Para contarnos y conocer la situación actual, el pasado y el futuro de esta chocolatera leonesa Hijos de Bernardino Fernández S.L, hablamos con Patricia Fernández Castaño, miembro de la familia que regenta este negocio familiar en la que es Responsable de Calidad e I+D de Chocolates Santocildes.

¿Cómo se presenta el 2020/21 para el sector?

Esta  pregunta es muy difícil de contestar, en la situación de incertidumbre que estamos atravesando.  Es verdad, que el sector agroalimentario ha sido el menos perjudicado en esta crisis, pero aun así nosotros no entramos dentro de los productos de primera necesidad, por ello, sí que hemos experimentado una caída de nuestras ventas.

Además hay que contar con la anulación de ferias ( que nos daban una gran visibilidad), el descenso de nuestro turismo, el cierre de museos, etc.

Estamos esperanzados en que mas consumidores incluyan en su cesta productos de cercanía, de empresas familiar, productos tradicionales, en conclusión productos de empresas como las nuestra, y que estos cambios nos permita que estas empresan sobrevivan y que no se pierda el buen hacer y la riqueza en la forma de producir que tenemos.

¿Cuál es el nivel del aceptación por parte del consumidor español a la hora de comprar CHOCOLATE artesanal?

En estos últimos años se habíamos experimentado un aumento del valor al producto artesanal, al producto de la tierra o al producto con garantías de calidad.  Habíamos entrado en una dinámica ,en la cual ,los consumidores le daban valor a la elaboración tradicional y al mimo que ponemos en cada uno de nuestros productos.  Esperamos seguir aumentando la familia Santocildes, porque al final, cada persona que valora y disfruta de nuestro producto, es ya de la familia.

¿Qué papel están jugando las tiendas especializadas en  la venta de CHOCOLATE?  

Un papel fundamental, sin ellas Chocolates Santocildes no existiría. Ellas son las que miman nuestro producto, las que lo venden como si fuera suyo, las que explican a cada cliente nuestra forma de realizar el chocolate, les aconsejan sobre qué tipo de chocolate comprar, en definitiva son esenciales.

¿Cuál es momento que está viviendo la elaboración del CHOCOLATE artesanal en España?




Un momento muy delicado y mas con la crisis que nos asola. Nuestra tierra fue sede, en la época de mi bis abuelo, de grandes chocolateros. Según me cuenta mi Tío Juan, no había casa que no tuviera un buen chocolatero en la maragatería y que con la revolución industrial la llamada de la ciudad con dejo sin su oro negro a la maragatería. Ahora nos pasa un poco parecido, se estaba dando otra vez importancia a el chocolate artesano, del haba a la tableta, era la nueva tendencia que estábamos viendo en los nuevos chocolateros. Pero después de esta crisis quien sabe…. nosotros aquí seguiremos luchando, si nos dejan.

¿Cómo llegaste  al mundo del CHOCOLATE?

El chocolate está en mi genética, soy la orgullosa quinta generación de chocolateros. Crecí entre chocolate, mi Tío Juan me ha enseñado todo lo que un gran maestro como él ha cultivado durante 50 años de profesión y mi padre Fernando ha sido el responsable de mi adoctrinamiento en el campo de las ventas (nadie como mi padre vende chocolate) y como dice el “este es un oficio para románticos, si estas enamorado de este producto, el chocolate se vende solo”.

Así es que cuando acabe mis estudios de Ciencia y Tecnología de los Alimentos en la Facultad de Veterinaria de la Universidad de León, lo tenía claro mi sitio era nuestra fabrica de chocolate.

 ¿Y qué te llevo a dar ese paso?

Sin durarlo la figura de mi Padre y de mi Tío, su amor y devoción por este oficio. Ellos han sido siempre las personas a las que he idolatrado y en las que me reflejo a la hora de realizar mi trabajo.

¿Qué es lo más importante a la hora de elegir un buen CHOCOLATE?

Sin duda una etiqueta limpia, para mí lo más importante es comprar chocolate y no azúcar. Después entramos en el gusto de cada persona, pero como yo siempre digo empecemos a enseñar a nuestro paladar a apreciar los chocolates puros de menos % de cacao en ascendente.

¿Qué destacaríais del mundo del CHOCOLATE?

Es un mundo increíble, desde el árbol de cacao y sus maracas que nacen en el tronco, la fermentación del haba, el tostado….no podría elegir un proceso que no fuera increíble y que como resultado da un producto maravilloso.

Aunque lo que más sorprende a los que visitan nuestra fabrica es la transformación del haba de cacao o nibs de cacao en licor de cacao. Este lo realizamos mediante un molino de cacao, este consta de dos piedras de granito, que por calor y la fricción, que se genera entre ellas, transforman directamente el nibs de cacao de estado sólido a líquido. Mucha gente nos dice que es magia.

Y ahora, ¿cuáles van a ser tus siguientes pasos?

Mis siguientes pasos son dar a conocer nuestra empresa fuera de nuestra tierra, que el público sepa que todavía sobrevive una casa de chocolate de esas maragatas, que seguimos haciendo nuestros chocolates de forma artesanal. Que la quinta generación a la que yo represento tiene la intención de quedarse y llegar a una sexta sin perder la esencia y el buen hacer que se ha transmitido de generación en generación sin reñir con la innovación y una potente I+D+i.

¿Cuál es el concepto y la filosofía y de vuestra empresa?

La filosofía de nuestra empresa es seguir con nuestra tradición de la mano de una innovación coherente. Un etiquetado limpio, donde prime la presencia del cacao. Seguir trabajando como hasta ahora, con nuestras referencias con más de 100 años que conviven con nuestras referencias mas jóvenes (nuestro chocolate a la taza en tableta y nuestro chocolate 75% cacao con Naranja Natural, son las dos referencias en cabeza de ventas y la primera tiene más de 100 años y la segunda pertenece a la quinta generación) y es que la innovación y la tradición en esta empresa se dan la mano.

La familia de chocolateros, hijos de Bernardino Fernández, ha respetado el proceso de elaboración de tabletas de cacao en bombo de leña de roble que realizaban sus antepasados. Un arte que conoce como nadie Juan Francisco Fernández, maestro artesano y uno de los actuales propietarios de la empresa familiar que produce cada día entre 1.500 y 1.700 tabletas de chocolate. Cada una de esas tabletas concentra 8 horas de trabajo y sabiduría.

Hoy, pueden presumir de ser de las pocas fábricas españolas, sino la única, que mantiene viva esta tradición.

Disponen de tienda on line, un escaparate donde ofrecen toda su gama de productos. Un amplio abanico que consta de 18 referencias de chocolate de todos los tipos donde destaca su chocolate a la taza tradicional que nos recuerda a las meriendas de la infancia. Aunque los diferentes tipos de negro son una auténtica tentación para los más puristas de este dulce. Es difícil resistirse al negro al 80% con almendras (procedente de Reus y de Murcia). «Exigimos un doble tostado en la almendra, somos los únicos a los que se la mandan así», explica Patricia.

También el negro al 80% con miel es una auténtica exquisitez.

Ahora la empresa vive otro momento trascendental en su historia pues a finales de año trasladará la fábrica a una nave de 2.200 metros cuadrados en Onzonilla. Una decisión que han tomado con el objetivo de seguir creciendo. El reto es aumentar la producción de tabletas de chocolate un 30% en un plazo de cinco años. Eso si, manteniendo el mismo sistema de tueste en bombo de leña. De hecho, la nueva fábrica mantendrá una sala de tostado única en España exclusivamente con bombo de leña, una iniciativa pionera para conseguir mayor calidad en el producto. Una apuesta con la que esperan afianzar los mercados a donde dirigen sus productos como Galicia o País Vasco, además de otras ciudades de España. Aunque su mayor nicho de negocio está en casa, León, donde se concentra el 70% de las ventas.